Masas Quebradas
De una galleta de mantequilla a la base de una tartaleta, todo empieza en la masa. Aprende cómo el mezclado, el frío y los ingredientes construyen esa mordida de textura crujiente y delicada.
Lecciones que encontrarás en esta clase:
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Recetario descargable
- Masa sablé
- Variaciones de la masa sablé
- Galletas de sablé
- Tartaletas de sablé
- Streussel
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Ir a esta claseQue se rompa así tiene su ciencia
Hay tartaletas cuyo relleno llama toda la atención, hasta que pruebas la base y empiezas a recoger las migas del plato. Ese sabor a mantequilla y esa textura que cruje, cede y se deshace merecen una clase propia. Lo mismo pasa con una buena galleta: puede llevar muy pocos ingredientes y tenerte pensando en la siguiente antes de terminar la primera.
Las masas quebradas comparten esa mordida delicada. Queremos que sostengan un relleno, pero que puedas cortarlas sin mandar media tartaleta al otro lado del plato. Para conseguirlo hay que entender cómo funcionan la harina, la mantequilla y la humedad. También saber cuándo dejar de mezclar: aquí, ponerle más empeño a la masa puede acabar dejándola más dura de lo que querías.
En clase conoceremos esta familia y nos centraremos en el sablé, una masa de textura arenosa y sabor a mantequilla, y en el streussel, esas migas crujientes que se antoja repartir sobre fruta, helado o casi cualquier cosa cremosa. Veremos cómo influyen el mezclado, el frío y el horneado, y qué cambia cuando incorporamos cacao, otros frutos secos o distintas harinas.
También aprenderás a interpretar lo que te dice la masa: por qué se encoge, por qué se rompe cuando intentas darle forma o por qué se humedece después de rellenarla, y cómo evitarlo. La idea es que sepas qué revisar antes de añadir otro puñado de harina, y que la próxima vez que prepares una tartaleta, la base sea tan buena como lo que pongas dentro.