Melón: variedades y combinaciones en pastelería
Qué es el melón: familia y características
Los melones son frutas de cáscara dura con una pulpa jugosa y dulce, pertenecen a la familia de las "cucurbitáceas", lo que los sitúa como parientes directos del pepino y la sandía, compartiendo similitudes en su estructura y propiedades nutricionales.

Variedades de melón: fragantes y no fragantes
Dentro de la amplia diversidad de melones, podemos encontrar numerosas variedades que se dividen en dos grupos principales: los fragantes y los no fragantes.
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Melones no fragantes
Las variedades de melón no fragantes suelen tener una cáscara de color verde pálido y presentan sabores que recuerdan al pepino. Su aroma tiende a ser más "acuoso" y fresco, caracterizado por notas herbales, yodadas y vegetales. Ejemplos de melones no fragantes incluyen el melón Piel de Sapo, Canario o Honeydew.
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Melones fragantes
Por otro lado, los melones fragantes son reconocidos por su dulzura y aromas más embriagadores y perfumados, con notas florales, amieladas y otras más intensas como el almizcle, de ahí la famosa combinación de 'melón con jamón' que no funciona de la misma manera con variedades de melones no fragantes. Ejemplos de melones fragantes son el melón Galia, Ogen y el melón Cantalupo.

Combinaciones con melón
Combinaciones para melones no fragantes
Tés, vinos blancos, azahar, jazmín, quesos frescos, cardamomo, semilla de cilantro, hierbas aromáticas como el eneldo, el hinojo, la menta o la hierbabuena.
Combinaciones para melones fragantes
Cítricos en general, vinos rosados, frutos rojos, sirope de arce, azúcar mascabado, miel, pimienta rosa, vainilla, regaliz, lavanda, rosas, jamón, bacon.
Usos del melón en pastelería
Sorbetes, helados, sopas, espumas, mousses, geles, impregnación, crudos.
